Un día cualquiera de Ron y Berta
En una habitación, con cama matrimonial, una mañana s onó la alarma… TIRITIRI , TIRITIRIIIII . Berta: Puuuuuutooooo, ¡¿porrrrrr qué tenías que poner la alarrrrrrma a’sta’ hora?! Me quedé hasta la una de la mañana viendo las dos novelas, Tinelli y qué se yo qué. Ron: Uy, pelotuda, no tenés viiiiida. Berta: Llevalos vos al colegio, que yo me quedo acá en la cama viendo Mañaneras . Ron: Berta, sabés muy bien que yo no sé hacer el desayuno. Berta: ¡¡Puto!! Ah… ( se tiró un pedo ). Ron: Uh, qué asco, mi amor. Berta: ¡Eso te pasa por tratarme como una ama de casa, cual machista soberbio! Ron: ¿Y?, ¡si vos nunca trabajás! Sólo sabés hacer el desayuno, la merienda, la salsa de tuco y… Berta: Bue...