Susan Archie


Susan Archie era una mujer alta y flaca, de cuerpo voluptuoso, dedos largos, mentón huesudo y cuello de jirafa, con el hocico hacia adelante como el de una llama; nariz prominente, ojos verde lima y labios carnosos rojo sangre; pestañas gigantes, voluminosas y negras con firuletes, cejas despeinadas compuestas por finos pelos oscuros; mantenía el cabello largo, lacio, abundante y castaño oscuro, con peinados exagerados.

Nacida en la ciudad de Luxemburgo a fines de los años sesenta, sus padres eran Sybille y Pierre. La mamá, directora de teatro, era delgada, de ojos verde limón y pelo lacio, largo, desvanecido y castaño intermedio. El papá, flaco, alto, de ojos azules brillantes y cabello rubio nórdico, lideraba una consultoría industrial.

Cuando Susan era chica, los fines de semana Sybille invitaba actores a su casa para ensayar en el living. Pierre procuraba concentrarse en sus cosas, y la pequeña en sus tareas escolares. Se escuchaban gritos, sonidos guturales y excelentes imitaciones de leones. Tras una serie de denuncias por parte de los vecinos, Sybille y su grupo de teatro terminaron por refugiarse en unas ruinas antiguas para mantener aquellas prácticas extracurriculares.

Susan Archie siguió un camino similar al de su madre: al cumplir dieciocho años se mudó a París, donde estudió en la escuela de teatro Le Scandale. Tenía muy buen carácter y no era nada malintencionada sino simpática, tranquila, pero tan vanidosa… En época de exagerar su personalidad, hablaba por encima de sus compañeras, y si no le tocaba actuar corría por la sala.

Para ganar algo de dinero mientras estudiaba, trabajaba en cafés como barista, haciendo malabares con tazas, jarritos y platos. Un treinta y uno de diciembre a la tardecita, en uno de sus shows, tiró hacia arriba una mini bavarois de frambuesa que fue a dar en el plato de un turista argentino, Marvolo Suárez, sobre cuya novia salpicó la crema chantilly con sus frambuesas. Susan pidió disculpas, que Marvolo aceptó, pero la otra salió corriendo del local.

Por ese incidente a Susan la echaron del bar y, tras haber causado una ruptura amorosa, ella empezó a salir con Marvolo, que si bien cursaba Economía en la Universidad de Buenos Aires, decidió dejar los estudios para trabajar en Francia dando apoyo escolar y así poder vivir con Susan. Marvolo era un joven morrudo pero no gordo, de cuello alto, cabeza redonda, pelo rapado y negro, ojos lilas y un bigote fino, poco poblado y color café. No hablaba mucho, era muy respetuoso, y ambos solían cenar en restoranes finos. Susan jugaba con la comida: pedía cosas carísimas y después ponía pelos en el plato para no pagar. Marvolo la seguía, aunque no del todo convencido.

Susan, al graduarse, le dedicó su diploma al novio, aunque al ponerse a llorar se limpió la nariz con el certificado. Por problemas burocráticos pasó un año hasta recuperar ese papel, por lo que debió hacer sus actuaciones en barrios en los que nadie la conocía.

A sus veintitrés años, se casó con Marvolo. Vivían en una casa de tres pisos con piscina, y ella era híper pretenciosa: cambió el decorado rococó por empapelado a rayas, y tiró a la basura réplicas de Matisse para colgar fotos de su carrera artística y de su medalla de oro. Marvolo llegó a colgar en la pared su título del Profesorado de Economía de la Sorbonne, pero su mujer lo rodeó de tantas flores que no se veía.

Compró una gata persa, gris clara y de ojos azules brillantes a la que siempre perseguía, le ponía moños decorados con tramas de leopardo o de cebra y trataba de pintarla con el labial; la gata, por su parte, gemía y se refugiaba en Marvolo, que le daba de comer y la acariciaba y consolaba.

Un año después, Susan se sumó a su primer grupo de teatro post-universitario, aún en la época de exagerar su personalidad. Creía que todo le saldría bien, pero en la muestra de fin de año hizo desastres. Al tener que volar en círculos con una soga, hizo veinte vueltas de más, tan rápido que la soga se soltó; ella se agarró del telón y lo iba rompiendo hasta caer sobre un puff, del que saltó como catapulta su compañera más jovencita, una quinceañera que cayó sobre la alfombra y las plumas que volaron de los costados del sillón la hicieron estornudar, cuando ella justo era asmática. Pronto entró a escena la mujer que hacía de moza, según marcaba el libreto, pero resbaló con las plumas y soltó la bandeja plateada: la azucarera cayó sobre una mesa, la tetera se hizo trizas y la taza llegó a manos de Susan, que hizo fondo blanco con el té y saludó al público de manera graciosa. ¡Todo un escándalo! Alicia, la directora, terminó por echarla.

Al cabo de unos meses, comenzó su segundo grupo de actuación, esta vez en un importante teatro de París, uno que, a diferencia del anterior, era mixto. La coordinadora le pidió estrictamente que hiciera todo TAL CUAL el libreto y que evitase todo lo que requiriera mucho ejercicio. La joven Archie hacía de una secretaria escolar que, insistente, entraba al aula del profesor por haber olvidado lapiceras, libretas, firmas y así.

Las funciones salieron muy bien y ella hizo todo lo que debía, sin excesos. El grupo se mostraba en afiches, y el día de cierre unos periodistas fueron a preguntar a los actores sobre sus personajes. Una joven periodista le preguntó a Susan:

—¿Le gustó la obra?

—No, para nada. Hice lo que me pidieron, porque si no la directora me echaba, pero la secretaria que me hicieron hacer es re inútil, nada genia, cero interesante, nada que ver conmigo, una merde

Así fue como, según la actriz, cerró una etapa de teatro para abrir otra mejor. No se sabe bien si la echaron por la entrevista o si decidió retirarse para no enfrentar a la directora tras sus declaraciones. A continuación, se dedicó a hacer unipersonales, en los que se creía exitosa por estar ante un público desconocedor del arte. Trabajó un buen tiempo en el Theatre Le Marginal, lugar que ella misma, con sus ahorros, instaló en una catedral abandonada.

Sin embargo, por su personalidad terminó por salir en televisión, en revistas, diarios… ¡y hasta fue contratada para películas de Hollywood!

 


 

 

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